Translate

viernes, 16 de diciembre de 2016

Facsímil versus original

CUANDO EL ORIGINAL SE
NOS SALE DEL PRESUPUESTO
EL FACSÍMIL PUEDE SER 
UNA BUENA OPCIÓN

Un facsímil es una copia o reproducción de un libro, un documento, un grabado, etc. En coleccionismo están muy presentes ya que las reproducciones suelen ser de documentos antiguos difíciles de encontrar o de elevado precio.

En este blog la mayor parte del material que reproduzco es original pero en algunas ocasiones he reproducido facsímiles de libros o de billetes, siempre, por supuesto, indicando al lector/a de que son reproducciones.

Hoy he traído al blog dos originales (un libro y un billete) y dos facsímiles. Si en el caso del libro es evidente la diferencia entre uno y otro dado su estado de conservación, no lo es tanto en el caso del billete.

Comencemos por el libro.



Sobre estas líneas tienen ustedes una edición facsímil del "Catecismo histórico por Fleury" de la editorial Saturnino Calleja reproducido fielmente por EDAF en 1999. La obra original se publicó en 1897 y EDAF editó dentro de su colección "Biblioteca del recuerdo" la primera parte de la edición de Calleja, esto es aproximadamente 100 páginas de las 175 de la publicación primaria.




Sobre estas líneas la edición original de "Catecismo histórico por Fleury" de la editorial Saturnino Calleja. He reproducido la portada u la contraportada para que los señores/as lectores/as puedan apreciar la similitud del original con la reproducción facsímil. El facsímil es un poco más grande, cosa de medio centímetro, y también difiere en el lomo (EDAF lo editó bajo con su logo corporativo en letras doradas estampadas en tela y el original es de cartón).

En definitiva estas reproducciones de libros permiten al amante del libro acercarse a obra lejanas en el tiempo y tenerlas en sus manos tal, o muy parecido, a como se editaron originalmente. Además siempre suponen un ahorro de dinero pues el precio de la obra original suele superar al del facsimil.

En este blog recuerdo que he comentado recientemente alguna obra facsímil. Fue el libro "Celia lo que dice" de Elena Fortún editado por Ediciones Altaya en 2008. Dejo enlace para el lector/a interesado.

http://delosocialymuchomas.blogspot.com.es/2016/08/celia-lo-que-dice-de-elena-fortun.html

En cuanto al billete, las diferencias entre facsimil y original no suelen ser tanta (siempre que el billete original este en perfecto estado de conservación). Por ello se hace imprescindible, sobre todo en las transacciones comerciales, advertir si se trata de un original o una reproducción para evitar malos entendidos y obrar siempre de buena fe y por cauces éticos.

He reproducido un original y un facsímil de un billete yugoslavo de 100 dinares de 1941. El facsimil pertenece a una colección de reproducciones de sellos y billetes de la Segunda Guerra Mundial que se publicó hace unos años como promoción de un periódico nacional.

El original es el que aparece bajo estas líneas tanto en su anverso como en su reverso.


Si comparamos ambos billetes practicamente no existen diferencias. Hay que fijarse bastante y conocer cual es el original para reparar que la reproducción, que es la que aparece bajo este texto, tiene los colores más apagados que el legítimo, este debido también a que hemos dado con una pieza original bien conservada. Hasta las marcas de agua aparecen reproducidas en las dos piezas que he escaneado.

Ahora bien al tacto es otra cosa. El papel de la reproducción es mas vasto, se nota que no es papel moneda. La marca de agua no se ve al trasluz como el original, sino que aparece como en una fotocopia y sobre todo la estética de la reproducción que presenta un aspecto cromático mucho más apagado y sombrío que el original.


A veces, sobre todo en las reproducciones de piezas españolas, bien se advierte que son reproducciones autorizadas o bien el número de serie se baja al 0000000.

El coleccionismo de facsímiles es también una forma de acercarse a piezas cuyos originales son inasequibles para el coleccionista medio. Es más yo mismo me introduje en este coleccionismo de niño coleccionando cromos que reproducían billetes de mundo y no eran más que facsímiles y de inferior calidad a los aquí reproducidos pues ni siquiera se respetaban los tamaños originales. Con todo el coleccionismo de facsímiles también es interesante pues, como digo, acerca al coleccionista a la pieza en cuestión con un desembolso, a veces, mínimo.

Me reitero en lo dicho en el titular, cuando el original se sale de presupuesto el facsímil puede ser una buena opción, pero añado, siempre y cuando el coleccionista sepa que está adquiriendo y no nos den gato por liebre.

Espero que este artículo haya sido de su interés.

Muchas gracias.


3 comentarios:

  1. Interesantísimo (como todo lo que haces) amigo Manolo, este artículo e impresionantes las fotos del "Catecismo". Las verdaderas obras de arte que se hacían anteriormente con los pocos medios de que se disponía.
    Por último el desearte unas Felices Fiestas y Un Año venidero lleno de cosas buenas para ti y toda tu familia. Un fuerte abrazo amigo Manolo.

    ResponderEliminar
  2. Hola, tengo una duda. Recientemente he adquirido un libro de 1898, pero no se si es original de la única edición publicado en español, o si es un facsímil, el libro es "Un mundo desconocido: Dos años en la luna." de Pierre de Selenes. Si pudieras ayudarme te lo agradecería.

    ResponderEliminar